jueves, 22 de diciembre de 2011

La cruda realidad

No ha pasado nunca que, estando en un momento de inspiración, mezclado con un sentimiento que recorre el cuerpo, de repente te viene ganas de escribir lo más profundo que sientes? A mi sí, y desde luego parece muy pesimista, lo sé. Es la visión que tengo yo de cierta situación en estos momentos. Dejo aquí el texto. No es propio de mi manifestar mis sentimientos y emociones tan abiertamente, ni siquiera conmigo, pero es algo que tengo que hacer, no puedo contenerlo en mi interior.

Sueños, expectativas, todos eso son estupideces, cosas sin sentido. Me siento cada vez más patético, no puedo parar de pensar, de imaginarme situaciones, hechos, pero a la hora de la verdad mis más profundos sentimientos deben ser escondidos, porque en el fondo siento miedo e inseguridad; lo que me provoca dolor. No puedo expresar lo que siento. Mis sentimientos, fuertes, profundos, tiernos, no pueden ser sacados a la luz. Por ahora debo permanecer en la más absoluta discreción, sin decir nada, solo con la presencia, nada más. ¿Ésto es lo que me toca? Ocultarlo todo, permanecer como algo tan simple ¿Por qué? Porqué he llegado tarde, siempre es lo mismo, siempre llego tarde, porqué no sé nada. Soy un completo inútil, un inepto que intenta conseguir algo, pero que ha llegado demasiado tarde.
Ilusiones, eso siempre anima, quizás sean verdaderas, pero de momento debo conformarme con un Puede ser. No puedo seguir así, quiero más, pero no debo, deseo más, pero no llego ¿Qué debo hacer? Decirlo todo, callar, aguantar como he hecho desde hace tiempo ¿Y si en realidad todo va bien? ¿Y si se estropea? El riesgo es muy elevado, y si no funciona el castigo será la escisión.
A su lado estoy bien, me siento a gusto; debo conformarme con esto, de momento no hay nada más, puede que sí, pero está oculto entre la niebla y costará mucho de ver.
Cada vez que un rayo de sol sale es tapado por un cielo negro de tormenta, que me nubla, me desconcierta. Los rayos me provocan el dolor, su furia me llega hasta mis más hondos pensamientos, calcinando mi cuerpo y mi mente por dentro y por fuera. ¿Ésto es lo que me merezco? Tanto que he sufrido, tanto que me he preocupado, todo esto para acabar así ¿Por qué? No lo entiendo, nadie lo puede explicar, todo es demasiado complicado, no hay un camino fácil. Intento luchar, pero lo hago a ciegas, débil, sin saber cómo hacerlo, sin conocer el final.
Estoy en un camino lleno de niebla, no sé por dónde continuar, todos mis esfuerzos son inútiles, no hay posibilidad por el momento.
La noche cae ante mis ojos, dejándome ciego, sin esperanzas de algo más. La luna sale, dándome un respiro, pero la misma tormenta la oculta, igual que al sol, dejándome a oscuras.
Es mucho lo que tengo, pero es más lo que quiero. He logrado grandes avances, pero no son suficientes. ¿Debo parar? ¿Intentar llegar más lejos? Mi mente me engaña, me dice que continúe adelante, pero mis piernas no me siguen, me abandonan y me quedo quieto, sin poder pasar al otro camino; el más largo y profundo, el que ya está ocupado por un espíritu, que me sigue, que me atormenta. Desearía que desapareciera, como si nunca hubiera existido, pero está presente, mirándome, él está lejos, pero puedo percibirlo, puedo sentir como lo hace. Su sola presencia es una aguja que se me clava lentamente, haciéndome retorcer de dolor y agonía. Solo puede ver al espíritu, aunque no sea real no hay nadie más, o puede que su mente también juegue. Intento conseguirlo, pero mi cuerpo me juega malas pasadas, no sé reaccionar a tiempo, me siento un completo y total inútil.
No tengo valor, se ha ido, el miedo me invade, me paraliza. El miedo a la negación, al abandono, sé que no es bueno, que me hace daño, pero no puedo controlarlo; es superior a mi.
Todos los esfuerzos son derribados con una facilidad enorme, todos y cada uno de ellos son destruidos, arrasados por la tormenta, que cae sobre mi con crueldad, con intensidad, no cesa, no para. Las esperanzas en el futuro son las que son pero no se cumplirán hasta que actúe de una vez, y para ello tengo que armarme de valor, tengo que sacrificarlo todo para conseguir lo que quiero, y si es necesario, daré lo que haga falta, porque para mi no hay nada más.
¿Por qué tanto sufrimiento? Me siento más patético que nunca, a veces siento que debo continuar, otras veces siento que estoy haciendo el ridículo, en algunas ocasiones tal es mi esperanza que ya nada me importa, pero aparece la misma tormenta, la lluvia cae sobre mi, dejándome empapado, sin oportunidad, todos los esfuerzos e ilusiones son llevados por la corriente. No hay nada más, siento que no debo rendirme ¿Pero cómo debo continuar? No sé qué hacer.
Siento cada vez más la necesidad de mostrar la realidad, pero la inseguridad me deja sin palabras, la inseguridad de no conocer la reacción de la otra persona ¿Me aceptará? Lo dudo. Si me muestro ¿Se alejará de mi? Por el momento, es la probabilidad más grande.
Si sigo así mucho tiempo acabaré consumido por mis propios pensamientos, me dejarán sin aliento. Pero de momento no debo, siento que quiero hacerlo, pero sé que no puedo. Una frustración me invade, dejándome paralizado, igual que el miedo.
Debo seguir pero no sé por dónde, estoy en medio de dos caminos, no sé cual escoger. Si me equivoco será el final. Intento que todo sea perfecto, el más insignificante detalle es importante. Me siento ridículo ¿Cómo he podido llegar a esto? No es algo malo, pero ¿Por qué no puedo conseguirlo? Hay un muro delante mio, de hormigón, que me impide continuar. El muro parece resistente, pero deseo que no lo sea, y puede que en el fondo esté a punto de caer, pero de momento está allí, rígido, frío, sin poder pasarlo. Necesito mucha fuerza para apartarlo y no tengo, desearía poder hacerlo, pero sé que no debo, porqué no sé con lo que me encontraré, tengo miedo de fallar, no quiero ser una decepción, intento no serlo, pero es difícil. Me siento inútil y estúpido, estoy quieto, y solo yo puedo moverme, no obstante espero que sea otro el que me mueva, no pasará, tengo que moverme yo u otros lo harán, tengo que continuar, sino habrá otros que me apartarán del camino cuando el espíritu se haya desvanecido.
Siento que debo luchar por lo que creo, pero no estoy seguro de si es bueno o no, la duda corroe mi mente, pensamientos, preguntas, cuestiones, todo pasa por mi cabeza a gran velocidad, invadiéndome. Sí, debo luchar, dejarme de estupideces, no me gusta así, tengo que cambiarlo. Solo yo puedo, y lo pienso hacer. No hay dudas. Las cosas están claras.

2 comentarios:

  1. aquest text em fa pensar en mi, en tinc un que em fa pensar amb la introducció d'aquest: http://www.flickr.com/photos/enelpuntodemira/6255299468/in/photostream és al flickr però el pots mirar igual, andale, hasta maniana repincheeeeeeee! (sí, obviament sóc jo, también en marte.)

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  2. Doncs sí, la veritat té una retirada l'inici. Gràcies per el comentari!te veo mañana desde torremolinos city!

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