jueves, 24 de mayo de 2012

Hay que ver...

Vaya vaya ¿Qué tenemos aquí? Un blog que hace tiempo que no visito ¡ Y mira que es el mío!
La verdad, hacía tiempo que no volvía por esto lares virtuales a dejar ir mi imaginación ( que no es poca, otra cosa es que la exprese).  Aún veo las últimas entradas que dejé aquí meses atrás; ¡Hay que ver cuántas cosas han cambiado desde entonces! En aquellos tiempos ( parece que hable de hace años, en realidad han pasado 4 meses) todo era bastante diferente. Por supuesto los acontecimientos ha tomado un rumbo diferente, por suerte para mí.
Ahora que puedo ver las entradas antiguas con otro punto de vista me doy cuenta: Hay que ver lo que llegaba a escribir. No puedo ( ni quiero) recordar lo que me pasaba la cabeza en aquellos meses de finales/ principios de año, sin lugar a dudas no era cosa buena: época de cambios.  Ahora me encuentro bastante mejor, a finales ya de mayo, a un paso de acabar con este curso, las cosas distan mucho de ser como en el inicio del mismo. Entonces tenía otro punto de vista, pero desde mi opinión actual, así que es mejor tal y como están la cosas en este preciso momento.
Han pasado tantas cosas desde Febrero, ha pasado marzo, abril y mayo, y tendría que escribir varios párrafos más para contar todo lo que me ha sucedido en estos últimos meses, así que voy a ofrecer la versión resumida:
Básicamente todo lo que antes era afecta hacia ciertas persona (s) se ha convertido en desprecio y odio, por otro lado todo el rencor que tenía se ha trasladado, así que he podido olvidar ciertos problemas antiguos que tenía para centrarlos todos en una misma dirección.  Ahora, cada vez que veo a quien no debería haber dirigido nunca la palabra, mi mente se llena de furia. Quizás sea rencoroso, lo sé, pero no me importa, es más, ese rencor me mantiene en alerta para evitar caer en el mismo error otra vez. Ahora, cuando lo veo, pienso en todo lo que pasé, todo lo que sufrí, y todos estos sentimientos convergen en un mismo destino, en un punto en común. Aún así, en este sentido, me encuentro más realizado, como si me hubieran dejado volar al fin con alas, siendo libre, sin tener esa preocupación. Así es como me gusta.


En fin, espero desde ahora volver a mi actividad en este blog, al que ya casi le habían salido telarañas, de lo abandonado que lo tenía.

viernes, 10 de febrero de 2012

La victoria de la fuerza

Los rayos del sol entran a través de la ventana, significa que una nueva era está empezando. No queda rastro de lo que fuera la época en la que mi sentimiento era tan fuerte que no me dejaba ver. Me siento poderoso, percibo que puedo eliminar cualquier obstáculo que se me ponga por delante, por fuerte que sea.
Las heridas se están cicatrizando por completo, y dentro de poco no quedará ni una marca de mis contusiones. La esperanza me invade y no sin razón me siento completo, sé lo que soy y dónde tengo que ir.
Desde aquí miro hacia el pasado y me pregunto qué estaba haciendo, cómo no podía ver la verdad y ser tan necio, tan crédulo; todo esto ya ha pasado, no queda rastro alguno de lo que fuera mi estupidez.
Sé lo que soy y lo que quiero, sé cuál es mi objetivo y cómo cumplirlo; esa es mi misión. Tengo tareas que voy a acabar de una vez por todas para poder finalizar definitivamente con esta situación. Poder, orgullo, fuerza, esperanza, cambio... todo está ahora dentro de mi, me empuja con fuerza y sin mirar atrás. Voy a luchar y a vencer, voy a conseguirlo y saldré victorioso con mi estandarte en alto; el orgullo será mi signo, la seguridad que me dará me ayudará a conseguir la victoria.
Credulidad, falsas esperanzas y necedad era lo que tenía antes, pero ahora tengo fortaleza y virtud que me ayudan a seguir adelante.

Muchas veces cuando escucho música, depende del tono de la canción me imagino situaciones, como si se tratara de una película. Lo admito: me encanta actuar y representar, no lo puedo negar. Y estas situaciones en las que soy fuerte y consigo lo que me propongo no se van a quedar en un simple documento o papel, voy a traspasarlas a la realidad. No tendré poderes, ni seré un héroe, no seré Ganrey Yernag pero puedo salir igualmente victorioso. No voy a renunciar a nada por miedo o inseguridad, demasiadas veces lo que hecho, se acabó.

sábado, 21 de enero de 2012

Orgullosamente escribo estas líneas con la intención de sacar los pensamientos que recorren mi mente y dar a concluir ya una etapa para dar inicio a otra.

Noto un orgullo recorriendo mi cuerpo, como si de una plaga se tratase, solo que en este caso se percibe como algo positivo.
No queda rastro de lo que fuera antaño mi sentimiento más fuerte, por el contrario ha sido remplazado por otro de más poderoso que me permite andar con claridad y superar todo muro, todo obstáculo. Veo con claridad, sentado aquí, delante de la pantalla, puedo ver más lejos que nunca. Estando ciego no iba a ningún lado, pero ahora he despertado, un gigante dormido que se iba acercando cada vez más, como un fantasma; sigiloso pero presente.
Las imágenes pasan por mi mente, inundando los recuerdos del pasado cercano ¿Cómo podía ser así? Por suerte me he alzado orgullosamente ante sus ojos y ahora nada puede hacerme volver atrás; no quiero.
Puede que el abandono cause enfado, no en mi, por supuesto. No me importa en absoluto. Sí, lo que hace un mes me habría causado dolor y sufrimiento ahora me produce indiferencia, incluso un poco de satisfacción, quizás sea el momento de decirlo todo, ya que ahora me es igual lo que pase.
Soy rencoroso, lo sé, pero no dejaré que esto me consuma, solo servirá para no volver a cometer el mismo error, no volver a caer en una situación tan ridícula y patética como la que me encontraba hace poco tiempo, no lo permitiré.
Pues aquí estoy, escribiendo esto, inspirado por el orgullo, en el primero de los escritos era la tristeza y el dolor el que me movía los dedos y me hacía expresar lo que sentía, ahora no; mejor. No dejaré que tal sentimiento me haga daño; sé cómo controlarlo y transmitirlo, es algo que he aprendido hace tiempo y que sé hacer, porqué conozco los límites.
Por mi parte no habrá más movimientos, más actos, solo un último de ellos para finalizar y aclarar la situación, esta patética situación que por fin ha terminado para dar paso a un nuevo y mejor tiempo, que me hará mejor y me dará lo que llevo tiempo buscando y queriendo; la libertad.


Pues no sé qué relación tendrá esta imagen con el texto pero fue la primera que me pasó por la cabeza. Se trata de la bandera soviética ondeando en el Reichtag de Berlín durante la toma de la ciudad en Mayo de 1945, lo que puso fin a la Segunda Guerra Mundial.


domingo, 1 de enero de 2012

¡Se acabó!

Continuación de la entrada anterior, con una visión mucho más diferente de las situación. Ahora me siento mejor, más sereno y confiado que nunca, porqué sé que haré un gran paso muy pronto. Ese es mi objetivo para este nuevo año 2012.

¡Se acabó! ¡Todo! El más patético detalle enciende ahora mi rabia, la hace surgir. Hace unas semanas, unos meses, lo que sentía era amor pero a su vez tristeza; era débil. Ahora tengo una furia que me hace sentir más vivo y me hace más fuerte, no por el amor, eso ya no es posible. No hay ya esperanzas pero eso no me importa. He pasado al otro camino, el que considero mejor. Los sentimientos que tengo ahora no son de tristeza o pesimismo, son de furia. Estoy encendido, pero eso no me calcinará, no lo voy a permitir. He sido un débil y un estúpido, pero ya se ha acabado. Si sigue jugando, que lo haga, yo voy a pasar al siguiente nivel. No pienso quedarme donde estoy, se acabó. La debilidad recorría mi mente y mi cuerpo, días antes lo hacía, pero todo ha dado un vuelco, no pienso pasar más tristezas, no pienso seguir lamentándome en silencio, no voy a seguir ¡He dicho basta! Antes aún tenía esperanzas, ahora se han muerto. No me importa porque la rabia ahoga la pena, la furia me enciende, soy como un volcán a punto de entrar en erupción, porque ya no lo tolero más.

Ahora me doy cuenta de mi estupidez y no me gusta, por suerte ya no habrá más acciones como estas, mi paciencia ha llegado al límite. Tan solo me limito a estar de pie, aguantándome, conformándome, pensaba que era suficiente ¡No! No quiero ni me merezco esto, no voy a seguir así, quiero algo mejor y cualquier cosa lo será. Voy a luchar por algo posible, no voy a volar a ciegas como he hecho hasta ahora, voy a tomar un rumbo que ya está marcado, la brújula marca claramente mi norte, ahora sé por dónde tengo que ir; pienso dirigirme de cabeza a esa dirección, sin miramientos ni dudas, eso ahora ya no está, se ha ido de mi mente; mejor así.

Si quiere seguir así, adelante. No pido que adivine mis sentimientos pero sí que aclare los suyos, todos y cada uno de ellos, pero no es posible. Final de trayecto. Ahora debo buscar un nuevo camino, lo tengo en mi mapa, está claro como el agua cristalina que corre por mis venas, fuentes de agua hirviendo que me hacen más fuerte y resistente, eso es lo que quiero. No más esperanzas, no más ilusiones en vano, que se esfumaban como los fantasmas al salir el alba. A partir de ahora se ha acabado todo esto para mí. Volverán a resurgir, pero en otra persona. Se acabaron las posibilidades, por ahora ya no queda nada de lo que fuera mi debilidad. Me siento más fuerte y preparado que nunca, es hora de ponerlo en práctica, dejar todo intento con lo que tengo ahora y lanzarme al mar, ya sea con tiburones, pirañas, plesiosaurios o cualquier otro peligro.

He dicho que es suficiente, ahora veo con claridad. La vena que cubría mi mente y mis ojos ha sido destapada y me ha permitido ver la verdad, no voy a ser un estúpido otra vez, eso terminó en el momento en el que volví a ver claramente la realidad y el camino a seguir. He salido de la niebla más fuerte y seguro que nunca. Ahora sé cómo orientarme, he aprendido, aunque aún me falta mucho. He dado un paso y voy a seguir hasta el final, porqué estoy dispuesto a ello, ahora sí, pero no con lo que tengo en este momento.

Ni si quiera lo notará, pero ya no hay vuelta atrás, el daño se ha hecho, una brecha en el casco de un navío que hasta ahora se hundía con una gran velocidad, pero ahora, ahora vuelve a navegar, el daño ha sido reparado por completo y el galeón surca los mares orgulloso, con las banderas completamente desplegadas, a toda velocidad y a barlovento. Ahora tengo fortaleza, orgullo y confianza, pero tengo que ganar mucha más si quiero conseguirlo, eso solo puedo hacerlo yo, y pienso conseguirlo. Nada ni nadie va a interponerse en mi camino. No habrá obstáculos que no pueda apartar, no habrá caminos bloqueados, porque los voy a pasar, haya piedras, vallas o fieras en medio, pienso luchar para llegar hasta el final. ¡Y lo haré!